sábado, 25 de junio de 2016

fundamentos teóricos

FUNDAMENTOS TEÓRICOS



Son diversas las definiciones de evaluación aportadas por distintos autores las cuales responden a diversos enfoques de este proceso, como categoría didáctica, como nivel o eslabón del proceso, como componente, función didáctica, estas definiciones en su diversidad, se diferencia por la extensión del concepto y la interpretación del proceso evaluativo.

se habla de evaluación para referirse a la actividad a través de la cual se emite un juicio sobre una persona o fenómeno, una situación o un objeto en función de distintos criterios.

Según la autora Guillermina Labarrere “la evaluación se caracteriza por ser un proceso sistemático en el que se evidencian dos elementos fundamentales que son los objetivos y el contenido de la evaluación”, ajustados a este término enfatizamos en la necesidad de sistematizar la evaluación y a la vez otorgarle un carácter cualitativo en aras de garantizar el seguimiento del diagnóstico e influir además en los intereses y motivaciones de los alumnos.

Se considera a la evaluación como un proceso, se comparte el criterio ofrecido por Orestes Castro (1999), al ofrecer una concepción clara de la evaluación, no centrada en la calificación, sino en los cambios cualitativos que se manifiestan en la personalidad del estudiante tanto en el aspecto instructivo como educativo.

Hay que evaluar los conocimientos y habilidades que se adquieran, su solidez y duración a partir del desempeño cognitivo logrado en el alumno, sus posibilidades de ser generalizado y transferido a nuevas situaciones es decir su funcionalidad.

La evaluación debe tener un carácter predictivo por lo que debe indicar aquello que el profesional en formación no ha logrado, pero puede lograr por la acción transformadora del proceso formativo desde los postulados del enfoque Histórico cultural, con su fundador Lev SemionovichVigotsky al que le corresponde el mérito invalorable de ser el primero en aplicar creadoramente el materialismo dialéctico e histórico a la ciencia psicológica y de haber colocado con ello “sobre sus pies” provocando una verdadera revolución copernicana en Psicología. (Shuere, M, p.57)

Desde la perspectiva psicológica, filosófica y pedagógica existen en nuestros días muchos aportes sobre la función social de la evaluación ya que la misma al ser insertada en un sistema mayor (la sociedad) le confiere un carácter multifuncional determinando que no existe evaluación neutral porque no hay educación neutral.

El objetivo de la evaluación es valorar el estado del proceso y su fin es establecer las metas y propósitos además de reconocer el rol social de la evaluación.

Las transformaciones a lograr en la personalidad del estudiante están sujetas a muchas acciones pero la práctica ha demostrado que los objetivos no se logran en todos los estudiantes de la misma forma, por eso el sistema de evaluación debe ser individualizado y personalizado, aunque responda a concepciones y objetivos generales. (López, F. 2004, pag 35).

la influencia de la evaluación en la autoevaluación y la autodeterminación de la personalidad se considera que en la medida en que el estudio sistemático se convierta en un hábito cotidiano se contribuirá a formar determinadas actitudes que formarán parte de la responsabilidad en los alumnos y que en el futuro contribuirán a la adquisición de valores en función de su desempeño laboral.

La categoría evaluación, ha experimentado cambios sustanciales en la medida que la pedagogía se ha comenzado a reconocer como una ciencia y se ha sustituido paulatinamente la concepción estrecha que siempre se ha tenido de la misma. En la actualidad ha dejado de ser un instrumento de medición fría sobre un conocimiento específico ligado a métodos de enseñanza memorística y se ha llegado en convertir en una verdadera herramienta por su carácter holístico e integrador desde donde se aspira a que tanto los evaluados como los evaluadores desempeñan sus funciones sin traspasar las fronteras del escenario que le corresponde a cada uno y además se trabaja para que los resultados que se obtienen sean considerados como satisfactorios para todos los protagonistas que participan en el acto evaluativo.  



Fines o propósitos de la evaluación diagnóstica o inicial
• Establecer el nivel real del alumno antes de iniciar una etapa del proceso de enseñanza-aprendizaje dependiendo de su historia académica

• Identificar aprendizajes previos que marcan el punto de partida para el nuevo aprendizaje. 

• Detectar carencias, lagunas o errores que puedan dificultar el logro de los objetivos planteados.

• Diseñar actividades remediales orientadas a la nivelación de los aprendizajes.

• Detectar objetivos que ya han sido dominados, a fin de evitar su repetición.

• Otorgar elementos que permitan plantear objetivamente ajustes o modificaciones en el programa.

• Establecer metas razonables a fin de emitir juicios de valor sobre los logros escolares y con todo ello adecuar el tratamiento pedagógico a las características y peculiaridades de los alumnos. La evaluación educacional bajo esta mirada es entendida como una instancia dentro y confundida con el proceso curricular, que permite obtener información sobre los aprendizajes logrados y tomar decisiones para continuar. La finalidad de la evaluación es, por lo tanto, el mejoramiento de los resultados educativos.
Características de la evaluación diagnóstica

• No debe llevar nota, porque se pierde la función diagnóstica de la evaluación. La nota tenderá a penalizar a los estudiantes, cuando lo que en realidad se busca es que den cuenta de lo que manejan al inicio de una unidad de aprendizaje. Solo es posible calificar un estado de avance cuando ya se ha llevado a cabo un proceso de enseñanza-aprendizaje. • No tiene por qué ser una prueba, puede ser una actividad programada. Lo importante es que se tenga muy clara la pauta de evaluación porque sin ella no se podrá sistematizar la información obtenida.

• Puede ser individual o grupal, dependiendo de si quieres tener una visión global o particular de tus alumnos.

• No es sólo información para el profesor. Como toda evaluación debe ser devuelta a los alumnos y alumnas con observaciones para que puedan darse cuenta de su estado inicial ante los nuevos conocimientos y así participen activamente en el proceso. Fases en el proceso de evaluación diagnóstica Las diferentes fases del proceso de evaluación que aquí se detallan deben cumplirse siempre y de manera secuencial:

1.- Identificar objetivos del programa de estudio a evaluar: Para cualquier instancia de evaluación es indispensable que el docente tenga claro el aprendizaje deseado, es decir los objetivos y metas que se espera lograr al finalizar la unidad.

2.- Selección del instrumento: El paso siguiente será decidir qué instrumento se empleará para la recolección de información (pruebas escritas, interrogaciones orales, pautas de observación, cuestionarios, preguntas, etc.).

3.- Obtención de la información: Supone la aplicación de los instrumentos seleccionados en ambientes regulados.

4.- Registro y análisis de la información: Una vez aplicado el instrumento a los estudiantes se realizará el análisis de los resultados que mostrará los logros alcanzados, así como también las deficiencias y errores que el desempeño de los alumnos presenta en función de los objetivos de la unidad.

5.- Toma de decisiones: Consiste en formular juicios, tomar decisiones, resumir y dar a conocer la evaluación. También se debe hacer un establecimiento de estrategias para la superación de fallas y errores y su correspondiente refuerzo. 


viernes, 24 de junio de 2016

ÁMBITOS DE LA EVALUACIÓN DOCENTE

ÁMBITOS DE LA EVALUACIÓN DOCENTE

1.- Evaluación de los aprendizajes. Centrada en la evaluación de todo aquello que sucede en el aula, centradas en estrategias metodológicas de aprendizaje.
Cuenta con una gran variedad de estrategias, instrumentos y herramientas para consignar el rendimiento o el alcance de diferentes tipos de aprendizaje.


2.- Evaluación de las instituciones. Evaluación de la institución escolar, a partir de estrategias metodológicas que consideran a un centro como forma particular de institución.
Requiere de una definición exacta de los propósitos, alcances y limitaciones de la propia institución, como de conocer quiénes son los responsables de la evaluación, y quiénes intervienen de uno u otro modo.



3. Evaluación de los programas y proyectos. Evaluación de programas y proyectos realizados.
Se trata de precisar cuáles o cuál serán los ejes centrales de la evaluación del proyecto, programa o política; el diseño, la ejecución y la gestión, los resultados...

4.Evaluación del sistema educativo. Es el ámbito más amplio posible. Se refiere a la búsqueda de respuestas sobre el funcionamiento, la totalidad o un segmento del sistema educativo en sus conjuntos.

Los requerimientos metodológicos son complejos e implican las decisiones sobre el alcance y los propósitos de la evaluación.





EVALUACIÓN DEL DESEMPEÑO

 La evaluación del desempeño consiste en la revisión periódica y formal de los resultados de trabajo, que se efectúa de manera conjunta entre el profesor y el alumno. Su valor principal reside en el hecho de que es un instrumento para que el profesor encargado de todos los niveles mantengan una comunicación sistemática con sus alumnos, respecto de la forma en que se van cumpliendo los objetivos y metas de trabajo previamente acordados para el cumplimiento de nuestros compromisos emanados de las líneas estratégicas y directrices del Plan Estatal de Desarrollo. 

La evaluación del desempeño es un proceso completo que abarca desde la determinación de las principales responsabilidades del puesto y los principales compromisos especiales, al inicio del período de evaluación, el seguimiento continuo de su cumplimiento, hasta la evaluación formal de los mismos que se realiza una vez al año.

¿Por qué es necesaria la evaluación del desempeño?
  • Garantiza el adecuado y puntual cumplimiento de los objetivos plasmados en el Plan Estatal de Desarrollo, identificando la contribución de cada servidor público en el cumplimiento de ellos. 
  • Genera una comunicación constante entre los maestros y alumnos para mejorar el desempeño del trabajo de ambos. 
  • Facilita que las experiencias diarias de trabajo sean fuentes de aprendizaje, tanto para los profesores como para colaboradores y los alumnos, su capacitación y desarrollo. 
  • Garantiza que el personal pueda obtener orientación y reconocimiento, al conocer los resultados de su trabajo. 
  • Guía y orienta los esfuerzos de trabajo, corrigiendo oportunamente las desviaciones.
  • Consigue cada vez mejores resultados. 
  • Apoya la toma de decisiones en materia de promociones y asignación de responsabilidades.

miércoles, 18 de mayo de 2016

                     DEFINICIÓN DE EVALUACIÓN DOCENTE 


La evaluación de la docencia comenzó y se desarrolló en Estados Unidos (García Garduño, 2005). 
La evaluación docente en México empezó a la par que en Estados Unidos. El padre Ernesto Meneses Morales de la Universidad Iberoamericana fue el que introdujo el cuestionario de evaluación de la docencia por los alumnos (CEDA), creándose el primer instrumento mexicano de evaluación en 1971 en la UIA. 


No fue hasta los noventas que los cuestionarios de evaluación docente empezaron a ser comunes y aceptados dentro de las universidades públicas. A pesar de la popularidad creciente de los cuestionarios de evaluación (Arbesú, 2004; Gilio, 200; Loredo y Grijalva, 2000), el docente no ha sido, en la mayoría de los casos, un partícipe activo en el proceso de evaluación de su desempeño.




En el periodo presidencial de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) se instauró como política gubernamental el programa de Modernización Educativa, en el que se determinaba la creación de un sistema nacional de evaluación de las instituciones de educación superior (Arbesú García, 2004). 


La evaluación del docente centra su interés en el conocimiento de las condiciones formales de la actividad docente: manejo de grupo, puntualidad para iniciar y terminar la clase, dominio de los contenidos; difícilmente con estos puntos se ve reflejado el impacto que el docente tiene en las formas de pensamiento y que aprendió el estudiante (Arbesú y Piña, 2003). 


Sin embargo, los diferentes enfoques permiten identificar que la complejidad de la docencia se debe a aspectos de diferente magnitud y naturaleza que determinan su multirreferencialidad, entre los que destacan: los asuntos referidos al orden institucional donde se lleva a cabo la enseñanza, los problemas relacionados con la profesionalidad de los docentes así como las condiciones prácticas de operación de la enseñanza (Pasillas, 2001). 





Momentos de la evaluación 

                                                            Evaluación Diagnóstica:                                                                                                                      
Su finalidad es obtener datos que reflejen los conocimientos y capacidades requeridas para iniciar de manera exitosa un proceso de aprendizaje.                                                                       Debe realizarse al momento en que el docente comienza a trabajar con el grupo, donde se pueden identificar y analizar:  
                                                                                       
  – Expectativas,
– Intereses,
– Motivaciones,
– Experiencias laborales,
– Saberes,
– Capacidades de los alumnos.

El conocimiento sobre las condiciones iniciales de los estudiantes permite anticipar posibles dificultades, orientar el aprendizaje y contextualizar cada situación de enseñanza. 

Evaluación Formativa:
La evaluación de procesos, también conocida como evaluación formativa se relaciona con la mejora de la enseñanza y del aprendizaje. Su propósito es proporcionar información sobre lo que sucede y lo que debería suceder para el logro de la competencia.

La evaluación formativa se considera como una actividad integrada en la secuencia de actividades de un curso, cuya función es reguladora, es decir que permite ajustar las acciones de acuerdo con un objetivo establecido.

En este tipo de evaluación es importante considerar que:
• La evaluación es un proceso que permite la comprensión y la mejora.
• Los errores como oportunidades de aprendizaje.

La evaluación de proceso debe formar parte de la estrategia de evaluación general de un curso. Requiere de diversas técnicas e instrumentos que permitan recoger evidencias de distinto tipo según los procesos evaluados. La información que resulte debe ser muy específica y detallada puesto que interesan las características de los procesos que tienen lugar y no de los resultados del aprendizaje. Es importante complementar la evaluación del docente con procesos de autoevaluación de los estudiantes, considerando los elementos del contexto que influyen en los procesos evaluados. Promover un clima afectivo, basado en la confianza, la seguridad y aceptación de las personas. Considerar el error como oportunidad para aprender.

Evaluación de Resultados:

La evaluación de resultados se lleva a cabo con la intención de comprobar los aprendizajes o capacidades desarrolladas por el estudiante al término de un curso o programa formativo específico. El propósito es mejorar la acción, la evaluación es permanente, simultánea al proceso de enseñanza-aprendizaje.

Si el propósito es de tipo administrativo, la evaluación se realiza al finalizar el proceso formativo. Si la función de la evaluación es identificar las motivaciones, expectativas, saberes y capacidades de los estudiantes respecto a los objetivos formativos, la evaluación se lleva a cabo al iniciar el proceso.

La evaluación de resultados se nutre y sistematiza la información obtenida a través del diagnóstico y de la evaluación de los procesos.

Además requiere de evidencias en las que se interrelacionan las capacidades requeridas, sobre todo a través de situaciones integradoras que permitan al estudiante mostrarlas en su desempeño.

Ámbitos de la evaluación docente 

Evaluación del profesorado ¿Para qué evaluar? ¿Qué evaluar?


La evaluación del profesorado es una práctica que carece de tradición en nuestro sistema educativo. Con la LOGSE (art. 62) se introdujo la exigencia de evaluación del profesorado, como parte de la evaluación del sistema educativo propuesta para garantizar la calidad de la enseñanza, pero el desarrollo efectivo de la norma ha sido poco significativo.

¿Por qué la evaluación genera prevención y suspicacia frecuentemente? ¿Qué nos suscita el término evaluación? ¿Qué entendemos por tal? Probablemente en nuestra historia escolar encontraríamos datos para entender esta animadversión que no sólo se da en el ámbito educativo; con contadas excepciones la denominada evaluación del desempeño en las empresas ha sido un tema conflictivo y desdeñado por el personal de forma masiva.

La evaluación del profesorado se relaciona con dos finalidades básicas: el control, orientado a la toma de decisiones sobre condiciones profesionales y laborales, y la mejora de la actividad educativa y docente, orientada hacia el desarrollo personal y sus necesidades formativas.

Sin duda existen motivos que justifican la primera finalidad. El control social de un servicio público de interés general, las obligaciones contractuales asumidas por el profesorado, la responsabilidad de gestionar eficaz y eficiente de los recursos limitados, son algunos de ellos. ¿Qué evaluar para lograr esta finalidad? Evaluar las competencias educativas o docentes del profesorado en distintos momentos del proceso educativo es una modalidad coherente con el enfoque competencial actual.

Evaluar para mejorar la actuación docente y el desarrollo del profesorado como medio para mejorar la calidad educativa, suscita un mayor interés. En el enfoque competencial podemos describirlo como evaluar para desarrollar las competencias educativas y docentes del profesorado, y debería integrarse dentro de los planes de desarrollo profesional, de formación permanente o de aprendizaje a lo largo de vida.

Mejorar la actuación del profesorado, como parte de un proceso de desarrollo profesional, se basa en tres aspectos fundamentales:

1) Reflexión sobre la propia tarea y sobre lo que acontece en el contexto en el que ésta sedesarrolla.En consecuencia un proceso de evaluación para mejorar la calidad de la enseñanza debe incluir condiciones para la reflexión y promoverla individuamente y en los equipos educativos.

2) Motivación para el cambio. Cuando existe una fuerte motivación interna para aprender, la evaluación se constituye en una estrategia de ayuda para identificar fortalezas y debilidades y encontrar sugerencias operativas de mejora. Conocer la motivación inicial para el aprendizaje y el cambio, del profesorado que participa en un proceso de evaluación permite pronosticar el éxito y diseñar un plan adecuado.


3) Integración de las metas individuales e institucionales. Los cambios que se suscitan a partir de la evaluación del profesorado, no siempre se orientan en la dirección de los objetivos y de las prácticas instituidas en los centros. De igual modo la institución educativa puede detectar necesidad de cambios difíciles de asumir por el profesorado.

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LA EVALUACIÓN DIAGNOSTICA


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